25 de Mayo celebramos el día de Africa, “Cuna de la humanidad” y con mucho reggae.

El 25 de mayo se celebra el Día de África. El origen de esta celebración se remonta al 25 de mayo del año 1963 cuando 32 líderes de estados africanos se reunieron en Addis Abeba para formar la Organización de la Unidad Africana (OUA), hoy Unión Africana (UA). Este día marcó una fecha de gran importancia para el continente africano y su gente, puesto que supuso el inicio de su historia como diferentes países, sociedades y culturas. Y a raíz de ello, esta fecha se ha convertido en el Día Mundial de África. Una celebración que hace referencia a los logros del continente e invita a reflexionar sobre los retos y desafíos que se le plantean a África en el futuro próximo.( Información extraida del diario digital opinion.es de Tenerife) .

El reggae y Africa

El reggae era mucho más accesible que las televisiones, las escuelas, los libros o los periódicos, así que se convirtió en una perfecta herramienta pedagógica, en un auténtico “periódico del pueblo”. Se generaron señas identitarias, se educó sobre la historia de los negros, sobre las injusticias de la esclavitud, de la colonización, del racismo… Al mismo tiempo, el panafricanismo defendido por Marcus Garvey y el mensaje espiritual y retornista de los rastafaris le proporcionó una sólida filosofía al estilo, que postró la mirada hacia África con un atisbo de esperanza, dignificación y solidaridad. 

El contexto social jamaicano y el de las comunidades urbanas de la mayoría de países africanos tenía muchas similitudes, por lo que el reggae cuajó rápidamente a lo largo y ancho del continente, convirtiéndose en un puente entre el África y el Caribe.

El primer impacto del reggae fuera de la isla fue a través de las comunidades del antiguo imperio británico. Entre 1955 y 1962 unos 200.000 jamaicanos emigraron a Inglaterra (Davis 1982:156), pero el movimiento de la repatriación hacia África empezó a hacer mella sobre todo en la década de los 70, auspiciado por el gobierno etíope de Haile Selassie. Los mensajes de “liberación negra” asaltaron el consumo de masas sobre todo entre la juventud de las ciudades y a partir de la década de los 80, la capital de Etiopía, Addis Abeba, rezumaría reggae por todas sus ondas radiofónicas. Uno se sus ejemplos más recientes lo encontramos con la banda Dub Colossus.

UN GRAN HITO LA ACTUACIÓN DE BOB MARLEY EN AFRICA

En Harare, capital de Zimbabwe, el reggae impactó como en ningún lado a partir de 1980, año en que Marley actuó en el día de celebración de la independencia, abriendo paso a otros artistas como Jimmy Cliff o bandas jamaicano-británicas como Aswad o Misty in Roots. En Sudáfrica, aunque ya durante los 50 y 60 el jazz, el swing e incluso el skaestaban resonando con mucha fuerza, como efecto del eco de músicas del imperio británico a ultramar; el Free People’s Concert de 1983 a favor de la liberación de Nelson Mandela, se saldó con las detenciones de dos artistas locales y la prohibición del álbum ‘Equal Rights’ de Peter Tosh, por considerar que contenía mensajes subversivos.

A pesar de todo el gobierno no pudo evitar que ‘Slave’, el primer álbum de la estrella del reggae Lucky Dube, vendiera 300.000 copias, y que el reggae se convirtiera en una parte más del paisaje musical del país. Hoy, entre muchísimos otros artistas, su hija Nkulee Dube sigue el legado de su padre y representa una de las voces más cotizadas del reggae moderno en África.

Pero la vieja escuela del reggae influenció particularmente a la nación anglófona de Ghana, cuna del panafricanismo de Kwame Nkrumah -donde se fundaron varias
comunidades rastas. Takana Zion, el “Sizzla africano”, o Kwame Bediako -quien versiona el ‘Book of Rules’ de The Heptones- son algunos de los ejemplos de la producción del reggae nacional.

Otras ex-colonias británicas como Gambia, Sierra Leona o Nigeria también recibieron gran influencia de la música jamaicana. El caso del nigeriano Majek Fashek es todo un paradigma del éxito del roots-reggae africano. Su disco ‘Rainmaker’ (1997) fue apadrinado por Tuff Gong, discográfica fundada por los Wailers y más tarde adquirida por Island Records, internacionalizando su reggae como si se tratase de otra perla jamaicana más.

También se suman a esta corriente grupos como los sierraleoneses Sierra Leone’s Refugee All Stars, quienes recientemente han editado un maravilloso trabajo (Radio Salone, 2012) junto al productor de Brooklyn, Victor Axelrod, alias Ticklah.

No podemos dejar de mencionar las grandes estrellas marfileñas del reggae Alpha Blondy y Tiken Jah Fakoly. Pero igual que sucede en la vecina Ghana, Costa de Marfil puede presumir de ser un punto caliente de la producción de reggae y vale la pena echar una ojeada más allá de lo evidente. Otro de los fenómenos del país, aunque muchísimo menos conocido es Beta Simon, un cantante que juega con la lengua Bété, creando una variante dialectal inventada, el ‘Baïssade’, y que también hace de su música un altavoz para la denuncia social.

Y es que en el África Occidental el reggae ocupa un lugar crucial dentro del pop y sólo hay que darse una vuelta por cualquier mercado para observar la gran variedad de discos y casetes de reggae que hay en el mercado.

En la isla de Gorée, en Senegal, por ejemplo, los rastas invaden las calles y no hay prácticamente nadie que no conozca la música de Bob Marley. A pesar de los esfuerzos de Occidente por desprestigiar esta cultura, su estética y su filosofía, relacionándola con el gangsterismo, la holgazanería o el consumo de cannabis, por ser literalmente una cultura de resistencia contra el colonialismo, el reggae y la cultura rasta son una constante a lo largo y ancho del continente. De todas formas, algunos ven en el rastafarismo contradicciones implícitas, pues en muchos casos reniega de las tradiciones africanas y abraza el judeocristianismo y la música pop occidental.

Uno de los artistas más interesantes de la última hornada de reggae senegalés, aunque podríamos citar a muchísimos otros, es Naby. Hijo de padre guineano y madre maliense, presentó su disco debut ‘Dem Naa’ en 2008, pero lo re-editó en 2011 para la audiencia internacional. Lo que me parece más atrayente de este artista es que su sonido lleva la marca nacional del mbalax, tanto por el eco de las guitarras como de los teclados, pero su voz, sus figuras y su dicción es escalofriantemente jamaicana.

Lo mismo sucede con el trabajo de producción del francés Manjul, afincado en la capital maliense de Bamako. El Humble Ark Studio, a orillas del río Níger, saca humo cada vez que este profesional se sienta cerca de la mesa de mezclas. Ha sido productor de Amadou & Mariam, de Sugar Minott o del ya citado Takana Zion, y ha revolucionado el panorama de la música tradicional maliense introduciendo al dub y al roots a algunos de los más famosos artistas locales. Su continua experimentación con el reggae, el soul y los sonidos tradicionales africanos nos brinda la oportunidad de escuchar obras completamente rompedoras como las que podéis escuchar a continuación. Su ‘Get Up and Try’, disco que produjo junto al nigeriano Bishob, sintetiza muy bien cuál es el reggae que emana de su laboratorio, y empasta perfectamente con toda una generación de artistas y productores de reggae que ven en África otra cuna del reggae contemporáneo.

La primera mutación destacable del reggae africano es la que se generó entre los músicos del highlife ghanés.

El reggae, el híbrido estilo caribeño fornido de intercambios afro-atlánticos, fue en seguida adherido por los músicos ghaneses de palwine y highlife durante los 70. No es casualidad que Rita Marley se instalara en Abury, cerca de Accra, poco después de la muerte de su marido Bob, pues en Ghana, el reggae se asentó más rápidamente y fue acogido como elemento propio de forma mucho más popular que en otros sitios del Atlántico.

En 1977 se emplazó en Ghana el primer sound system jamaicano en tierra africana, de la mano de Raas Wolde Mikael. Eso fue el primer síntoma de que este país del África Occidental se convertiría en la cuna africana del reggae a finales de los 70, sentando precedente para que las bandas locales se reprodujeran como setas durante los 80 y los 90. A artistas como Majek Fashek, Takana Zion, Kwame Bediako o Black Prophet, se unieron otros artistas locales como Shasha Marley, la “reina del reggae africano”, Evi-Edna Ogholi o Nana Tuffour.

El reggae se empezó a fusionar y nutrir del highlife ghanés y vernaculizó lenguas locales como el Ga o el Twi, siguiendo las lecciones del vecino Alpha Blondy (quien cantaba en Mande y Baoulé). Fue así como nació el ‘reggae-highlife’, influenciando a grandes maestros como E.T. Mensah & His Tempos Band, quien años antes (1969), ya había regresado de una gira de tres meses por Inglaterra con claros tientes de influencia jamaicana.

El máximo representante nacional de este estilo fue Amakye Dede, apodado “Iron Boy” o “el Chico de Hierro”.

El mismo éxito obtuvo en la vecina Nigeria el evangelista Sonny Okosun, quien mezcló highlife nigeriano con reggae, bautizando el nuevo estilo con el nombre de Ozzidi (que en la lengua igbo significa ‘mensaje’). El estilo envolvió toda una filosofía panafricanista para la liberación que se vino a llamar Ozzidismo, cuyo mayor hit fue ‘Fire In Soweto’ (1978), un tema que se convirtió en un bestseller panafricano con más de 100.000 copias vendidas. Este éxito llevó a Okosun a ser fichado por EMI, y a pesar de que el Ozzidismo se relacionaría para siempre con Nigeria, no se distingue en prácticamente nada de las producciones de reggae-highlife ghanés.

A pesar de todas las mutaciones que el reggae sufrió en contacto con el highlife Ghanés, el nombre más respetado del reggae en Ghana actualmente es, sin duda, el de Rocky Dawuni, llamado por muchos el Bob Marley ghanés. Poca es la fusión que el artista logra en su estilo, pero es incontestable que su sonido ha dado la vuelta al mundo. Ello se debe a que la FIFA lo escogiese para la banda sonora del Mundial de Fútbol del 2010 en Sudáfrica, versionando su canción ‘African Reggae Fever’ especialmente para ese importante evento deportivo que se celebró por primera vez en el continente africano.

La aparición del reggae en África aportó otro vehículo de expresión para la ola de reivindicaciones políticas, sociales y económicas en las grandes ciudades del continente.

Eran muchos los ciudadanos, sobre todo los más jóvenes, que demandaban mejores servicios, más oportunidades y menos corrupción. En un terreno abonado a la movilización social, el reggae surgió como un estruendoso altavoz contra las injusticias. No sorprende que varios de los primeros espadas del reggae africano tengan un perfil político activo y, en algunos casos, hayan sufrido problemas de seguridad.

“La música puede contribuir a unir a la gente y sensibilizar al pueblo y a sus políticos sobre los problemas de África. Proclamo la abolición de las guerras, como ya se eliminó la esclavitud, para aportar una nueva dimensión a la evolución de la raza humana”, sostiene Alpha Blondy.

Por este camino, el reggae también ha jugado un papel crucial en África, donde sus artistas son seguidos por aficionados de todas las razas. No se trata de un fenómeno nuevo. Ya en Sudáfrica, durante los años del régimen racista del apartheid, el reggae sudafricano fue una de las escasas zonas de convivencia para algunos miembros de las comunidades negra y blanca, en especial en los barrios de Ciudad del Cabo. Aunque fue un hijo de Mpumalanga, la región que hace frontera con Mozambique, el que se convirtió en el rey del reggae en el sur de África. Entre 1981 y 2007, Lucky Dube entregó una veintena de discos con una mezcla calurosa de pop zulú y aromas reggae. Sus canciones, escritas en zulú, inglés y afrikáans, lograron popularidad inmediata en el público local y, ya en la recta final de su carrera, obtuvo cierto reconocimiento internacional. La muerte de Lucky Dube, asesinado a tiros en 2008 en un intento de secuestro en Johanesburgo, marcó el epitafio de la edad de oro del reggae en Sudáfrica.

Después de Jamaica, África es dónde más se escucha el Reggae. Vaya, es la raíz del Reggae y de la “música negra”, así que se puede decir que sin África, gran inspiración para nosotros, no existiría el Reggae.

Chronixx – Artista de Reggae Jamaiquino

Resumen contruído a partir de el informe realizado por Gemma Solés i Coll. – Wiroko.org.

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