Rico Rodríguez: el trombonista que coloreó de bronce el reggae y el ska

Emmanuel Rodríguez, más conocido como Rico Rodríguez, nació el 17 de octubre de 1934 en la Habana, Cuba. Sin embargo, durante su infancia junto a su familia se mudó a Kingston, Jamaica. Su padre era cubano y su madre jamaiquina.

De pequeño, Rico aprendió a tocar la trompeta y el saxo, pero fue en la escuela Alpha Boys, una escuela especializada en música, donde aprendió a tocar el trombón junto a otros grandes instrumentistas que pasaron por la misma escuela: Tommy Mc Cook, Roland Alphonso y Don Drummond (otro trombonista).

En los años 50, Rico se convierte al movimiento rastafari y a principios de los 60 emigra a Inglaterra. Para ganarse la vida, esos primeros años, trabaja como electricista para British Telecom.

Tal como sucede con muchas otras formas de expresión cultural, la música logra transmitirle a Rico de manera inmediata diferentes sensaciones que otras formas de artes quizás no pudieron. Rico llevaba en sí una amplia gama de estilos musicales basada en sus orígenes, la música cubana con origen europeo y africano, la música jamaicana que es el árbol genealógico del reggae, y de allí el jazz, el ska, el sound system, el rock steady, reggae, dub, entre otras. Fue un trombonista con diversos estilos arraigados y colega de muchos instrumentistas de la época que se dedicaron en tiempo y forma a los placeres de los bronces.

Rico acompañó a Bob Marley en su primera gira europea y así lo explaya años más tarde: “Lo adoro, tanto por lo que significa como inspiración artística como por lo que hizo por mí, personalmente. Bob Marley fue el primer artista jamaiquino que me invitó a salir de gira con él. Siempre me ayudó mucho, y creo que nadie ocupará ese lugar que ocupa él en mi corazón. En el mío, en el de los músicos y en el de la gente de Jamaica.”

Su madre, una mujer humilde Kingston, fue quien inscribió al joven Rico en Alpha Boys. Dirá él años más tarde trayendo este recuerdo: “Éramos muchos músicos y pocos instrumentos; era difícil disponer de uno. Con el tiempo empezó a haber más, pero tenías que arreglártelas con lo que hubiera. Yo toqué el triángulo, por ejemplo, y recién a fines de la década del cuarenta tuve la oportunidad de tocar el trombón”.

Rico no tenía noción que al momento de salir de Alpha Boys se convertiría en un artista que sellaría con su imagen y estilo la música durante varias décadas. “La vida era tan difícil”, expresa. “Por eso muchos de mis amigos se rindieron: cuando terminamos la escuela y no había trabajo, las únicas posibilidades para un músico parecían ser la banda del ejército y las orquestas oficiales. Por suerte yo seguí tocando, nunca me rendí, y tuve mi recompensa.”

La recompensa fue haber tocado con The Skatalites, Bob Marley, Lee Perry, The Police, Madness, Specials, Paul Weller. Haber recorrido el mundo con su trombón y convertirse en el instrumentista más prolífico del auténtico reggae de raíces.

AQUI LOS DEJAMOS CON UN DOCUMENTAL EN INGLÉS

Rico Rodriguez, falleció a la edad de 80 años. En días pasados se dio a conocer de manera aislada que el músico fue internado en un hospital en Londres, Inglaterra, debido a que se encontraba bastante enfermo.

A lo largo de su carrera tocó con gente como el propio Bob Marley, Burning Spear, Linton Kwesi Johnson y The Specials. En 1977 grabó su primer disco en solitario: “Man from Wareika”, considerado uno de los mejores discos de reggae instrumental jamás hecho.

El cálido y expresivo sonido del trombón de Rico y su estilo particular en sus solos, fueron siempre aplaudidos por sus seguidores y músicos de toda clase.

Su fallecimiento es sin duda una gran pérdida para la comunidad del reggae y ska de todo el mundo.

MÁS DATOS:

EN UNA ENTREVISTA MUY BUENA , que le hicieron en http://www.latundra.com/ culmina de esta manera:

¿Qué le parece cuando la gente dice que Rico Rodríguez es una leyenda del reggae y del ska?
R. R. —Me produce mucho orgullo que me digan que soy una leyenda… Hacer música es algo bueno. Muchos músicos se enferman y dejan de tocar. Soy fuerte y puedo continuar. Me gusta que me reconozcan, le di toda mi vida a la música, a mis fans y ellos me dan su apoyo. Sin ese soporte no es posible continuar. Le agradezco a Dios por todo esto y bendigo a la gente por haberme permitido establecerme como músico. Cuando recibo mensajes de Polonia, de República Checa, de la ex Yugoslavia, Rusia… y veo que mi nombre recorre el mundo me siento muy feliz.